La iniciativa Escuela de Saberes Tradicionales de la Provincia de Valdivia incluye, entre otros, la identificación de cultores y cultoras de ocho comunas de la provincia, además de cápsulas audiovisuales de difusión y talleres abiertos a la comunidad.

En el marco de un trabajo colaborativo entre la Universidad de La Frontera y la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Los Ríos se desarrolla la Escuela de Saberes Tradicionales de la Provincia de Valdivia, iniciativa orientada a reconocer a cultores y cultoras como portadores de conocimientos y prácticas que forman parte del patrimonio cultural inmaterial del territorio.
La iniciativa, financiada a través del programa Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional de la Seremi de las Culturas y ejecutada por la unidad funcional de Artes, Culturas y Patrimonio de Vinculación con el Medio de la Universidad de La Frontera, se encuentra actualmente en la etapa de registro y difusión de saberes tradicionales de 12 cultores y cultoras seleccionadas de las ocho comunas de la Provincia de Valdivia: Mariquina, Máfil, Lanco, Panguipulli, Valdivia, Los Lagos, Corral y Paillaco.
Desde la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Los Ríos destacaron que a través de este trabajo colaborativo se avanzará en distinguir, conocer, reconocer y preservar a quienes son hoy verdaderos guardianes del patrimonio cultural inmaterial, y que a través de su trabajo reflejan la historia, geografía y tradiciones de sus territorios.
La Dra. Paula Astudillo Díaz, directora de Vinculación con el Medio de la Universidad de La Frontera, agradeció la confianza depositada por la Seremi de las Culturas, “principalmente por nuestro rol público de preservar estos guardianes vivos de la cultura”. Agregó: “Este proyecto preserva identidad, oficios y técnicas. El conocimiento se transmite de generación en generación, en familias y la idea de la Seremi y de la Universidad de La Frontera es relevar estos oficios, darle la importancia que tienen en nuestro quehacer cultural que preservan este orgullo colectivo”.
Matías Montecinos, antropólogo y gestor territorial del proyecto, explicó que el trabajo de identificación de saberes se realizó a partir de un proceso colaborativo entre la Seremi de las Culturas, la UFRO, pero también con los municipios y comunidades locales. “Cada cultor no solo habla de un saber, sino que también de una tradición y de la historia de cada localidad que pudimos trabajar”, sostuvo sobre el proceso de levantamiento de información y registro etnográfico, que incluyó entrevistas, observación participante y la recopilación de historias de vida de los cultores seleccionados.
A través de cápsulas audiovisuales de las personas seleccionadas se profundizará en sus trayectorias y las técnicas y metodologías con las que abordan su trabajo, lo que también quedará registrado en una publicación. De los 12 cultores registrados se trabajará con aquellos que deseen ser parte de la Escuela propiamente tal, donde podrán difundir sus conocimientos a través de talleres abiertos a la comunidad y fortalecer así el reconocimiento del patrimonio cultural vivo del territorio.
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Escrita por Gislaine Caire Herrera
Dirección de Vinculación con el Medio